Leyenda del monstruo de Flatwoods

Durante la noche del 12 de septiembre de 1952, en Virginia del Oeste, se vivió uno de los episodios mas significativos en la historia de los fenómenos paranormales, el cual involucraba la aparición de un ser que se nombraría el Monstruo de Flatwoods, también conocido como el Monstruo del Condado Braxton o el Fantasma de Flatwoods.

Leyenda del monstruo de Flatwoods

Los testigos dijeron haber visto una criatura humanoide de cabeza redonda, con ojos mecánicos e inhumanos. Llevaba puesto un traje verde, semejante a un vestido, y sobre su cabeza un casco o capucha que parecía un as de espadas. Algunos dijeron que no tenia brazos, mientras que otros notaron unas pequeñas extremidades, cortas y delgadas que terminaban en tres garras, mismas que estaban en la parte frontal del cuerpo y no al costado como las tenemos nosotros.

La mañana siguiente, el Sr. A. Lee Stewart fue a revisar el lugar del encuentro, ahí vio en el lodo un par de huellas alargadas y restos de un líquido negro y espeso, y asumió que había pasado un platillo volador, puesto que no circulaban autos por ahí desde hacía un año. Pero más tarde se sabría que las marcas fueron hechas por un hombre que fue en busca de la criatura horas antes.

Cuando los detalles del suceso se dieron a conocer, otra gente confirmó los reportes; una mujer y su hija dijeron haberse encontrado con la criatura una semana antes, y la muchacha tubo que ser internada en una institución mental por tres semanas.

Para la noche del 15 de septiembre, tres niños, Edward, Fred y Tommy vieron que un objeto brillante cruzaba el cielo y bajaba en una granja cerca, asi que fueron hasta la casa de dos de ellos para contarlo todo. Luego de escuchar lo ocurrido se unió a ellos la madre, dos jovencitos mas y un guardia nacional de apellido Lemon. De ahí se dirigieron a la propiedad de G. Bailey Fisher para buscar el extraño objeto. El primero en llegar al lugar fue el perro del guardabosques, quien después de ladrar un par de veces, volvió a ellos con la cola entre las patas y una expresión de terror que no es habitual en los animales. Cuando el grupo de curiosos siguió su camino, se encontraron con una bola de fuego, que estaba rodeada por una niebla que les hizo arder los ojos y la nariz.

Al realizar un barrido con su lampara para inspeccionar la zona, Lemon descubrió dos pequeñas luces, que eran en realidad los ojos de la criatura, quien, al verse descubierta, flotó hacia ellos emitiendo un perturbarte chillido que les hizo salir corriendo muertos de miedo. De vuelta en casa la señora May buscó al sheriff y al dueño del periódico local. Después de unas entrevistas, fueron junto a Lemon a inspeccionar el sitio, pero no pudieron encontrar más que un olor extraño y metálico en el ambiente.

Las autoridades no pudieron comprobar lo dicho por los testigos, pero estos empezaron a sufrir una rara enfermedad días después. Los síntomas eran los mismos para todos; irritación de ojos y nariz, inflamación de garganta, vómitos, convulsiones, y dificultad para comer. Un médico concluyó que estas señales eran parecidas a la intoxicación por gas mostaza y se relación con la niebla que las personas vieron envolviendo al objeto.

Para el ano 2000, tras algunas investigaciones, se concluyó que aquello no había sido mas que una lechuza común posada en una rama y que el follaje de esta le brindaba a la vista mayor tamaño, y el vestido verde que se presumía llevaba puesto. Sin embargo, para otro grupo de personas, esto fue un encuentro cercano con una entidad extraterrestre.