El fantasma del payaso

Luis Becerra, solía comprar cachivaches para su hogar, cuando paso por esa casa antigua, en donde regalaban una lona de circo antigua, no pudo dejar pasar dicha oportunidad, esa lona, serviría para realizar la casa de campaña que tanto querían sus hijos, sin pensarlo dos veces, se bajó de su vehículo y pregunto a la persona que estaba sacando cosas en la residencia, -Buen hombre, de casualidad venderán esa lona- Pregunto Luis Becerra a la persona que sin dar su cara a conocer, le dijo, “Llévesela bajo su propia responsabilidad”, Sin ponerse a pensar en dichas palabras, Luis, como pudo la subió a la caja de su camioneta, y se la llevo a su hogar.

Al llegar a su hogar, empezó a recortar dicha lona, algo difícil de hacer, parecía de un circo antiguo, esto con el fin de realizar la casa para acampar, dentro del patio enorme de la casa, al empezar a cortar, de repente escucho una risa burlona, a plena luz del día, que parecía salir de la misma lona, pensó que las palabras del que le regalo la lona, lo había sugestionado, y siguió con su tarea, los hijos de Luis, llegaron y se sumaron a ayudar en las tareas de realizar los cortes en la lona, con lo que terminaron ya entrada la noche.

La dejaron lista, para los acabados al día siguiente, se dispusieron a cenar y a descansar, desde la recamara de los niños, la casa se veía en todo su esplendor, ellos felices, por lo que sería la aventura de sus vidas, pero algo salió terriblemente mal, de la casa de acampar, recién hecha, salieron 2 payasos, con parte de su cuerpo y rostro calcinados, rumbo a la ventana de los hijos de Luis Becerra, arrastrándose, por las quemaduras que se notaba que aun salía humo de sus cuerpos.

Gritaron y llego Luis al cuarto de sus hijos, asustado, ya que sus hijos nunca tuvieron un evento igual, los vio pálidos y llorando, por el susto de ver a esos payasos salir de la carpa que habían remodelado a una casa de campar, al otro día, Luis, muy temprano, fue a ver la casa de campar, y noto las huellas de zapatos largos como los de los payasos, que salían del piso húmedo, rumbo a la ventana de sus hijos, sin pensarlo dos veces, se dispuso a quemar dicha carpa, al hacerlo, empezaron a escuchar lamentos, y el humo negro, tomo la forma de payasos.

Se fue a la casa, en donde le habían regalado la lona, para reclamar lo que le habían regalado, sin pensar que era parte de un cuento corto de terror, la persona desde dentro de la casa le contesto, – Le dije que se la regalaba, bajo su propia responsabilidad – y empezó a carcajear, y se asomó a la ventana, era un payaso con la cara toda quemada, había sido de los que habían escapado a un incendio del circo más tenebroso, en donde el espectáculo más grande era el de los payasos.