El monstruo del lago Iliamna

El monstruo del lago Iliamna

El lago Iliamna es el mas grande de Alaska, y el segundo si se incluyen las demás regiones de Estados Unidos, tiene una superficie de más de 2500 km², distribuidos en 125 km ancho, 35 de largo, y unos 40 metros de profundidad. Lo cual es escondite suficiente para un monstruo cuyos avistamientos son anteriores a la colonización rusa, pues los nativos Tinglit de la región ya hablaban de un demonio subacuático llamado “Gonakadet”. La criatura tenía cola y cabeza como de lobo, en un cuerpo que se cree supera los once metros, pues se le comparaba con las orcas. También era adorado por la tribu ya que se le consideraba una deidad.

Otros pueblos nativos como los Alelut, también hablaron de monstruos gigantes parecidos a los peces a los que llamaron “Jig-ig-nak”, según sus experiencias estos viajaban en cardumen y atacaban las embarcaciones para devorar a la gente, por eso eran respetados y temidos y jamás se hicieron expediciones para ir tras ellos.

El primer encuentro de la criatura con los emigrados al territorio sucedió en 1942, mientras Bill Hammersley y Babe Aylesworth sobrevolaban el lago, y vieron unas figuras plateadas cuya extensión calcularon en cuatro metros, pero al acercarse para investigar más, notaron su error de calculo y aceptaron que las criaturas parecían pequeños submarinos pues superaban los diez metros. Después de seguirlos por un rato eliminaron la posibilidad de que fuesen ballenas porque no salieron ni una sola vez a la superficie a tomar aire.

Los avistamientos del monstruo sucedieron mayormente entre la década de los 50’s y 60’s; pero hasta el día de hoy nadie ha podido presentar una prueba de su existencia a pesar de que existe una recompensa de 100.000 dólares ofrecida por el periódico Anchorage Daily News desde 1979.

Según las teorías que intentan refutar la existencia de la misteriosa criatura que se relata en diversas leyendas de terror de la zona, puede tratarse de ballenas belugas, un tiburón somnoliento o alguna subespecie gigante del esturión blanco. Este ultimo es el que tiene más características que corresponden a lo narrado en los relatos, y además puede vivir más de cien años. Pero mientras no se presente una prueba contundente, el monstruo que habita en el lago Iliamna, sigue siendo un misterio.

Leyenda de la Calle Salmón

Los fenómenos poltergeist son más habituales de lo que pensamos, existen muchísimos casos, pero solo una mínima cantidad de ellos han sido documentados por lo que dejan poca huella histórica, sin embargo, un evento ocurrido en Dinamarca en el año de 1826, contó con un registro tal que ganó rápidamente popularidad y hoy en día sigue siendo un incidente tan importante que respalda una frase coloquial que dice: “El diablo anda suelto por la calle Salmón”, lo que significaría algo asi como “Estar en grandes aprietos”.

Leyenda de terror de la Calle Salmón

Los hechos de esta leyenda de terror tuvieron lugar en la Calle Salmón, numero 15, en el centro de Copenhague, sitio que rápidamente fue percibido como el origen del mal. De repente todos los residentes abandonaron el edificio sumidos en el pánico total, desde la calle pudieron observar como el caos invadía el inmueble y pronto se sumaron mas testigos de los alrededores que no podían creer lo que estaban viendo; las ventanas se rompían y los objetos volaban a través de ellas como si una fuerza invisible los lanzara.

Además, retumbaban por toda la avenida unas extrañas voces de ultratumba que maldecían y reían a carcajadas con un inquietante tono macabro. Hubo varias personas muy seguras de que se escucharon gruñidos como de animales salvajes, asi como también dijeron haber visto unos grandes ojos rojos cuyo brillo resaltaba en los ventanales.

Cuando arribaron las autoridades tampoco podían creer lo que veían, pero aun asi, se dedicaron a registrar el edificio, sin encontrar una explicación para lo sucedido. Minutos después, los fenómenos paranormales se detuvieron, pero la policía se quedó haciendo guardia por varios días.

No obstante, lo más inquietante llegaría después, pues durante las investigaciones una ancianita que vivía en el bloque dijo que posiblemente todo lo ocurrido era su culpa, pues ella había provocado a los malos espíritus mientras consultaba un grimorio oculto escrito en sangre, conocido como: “El Cipriano”.

Aun a sabiendas de esto, el reporte policial decía que la conmoción fue causada en la residencia de una sola persona, misma que en un periodo de tres semanas había presenciado como los cristales de su ventana se rompían desde el exterior y esto causó un gran espectáculo. Esto fue lo percibido por la autoridad, mientras que la gente de la calle Salomón tenia su propia versión: el Diablo apareció en Dinamarca.

Esperamos que esta leyenda corta de terror haya sido de tu agrado y sigas leyendo los demás contenidos del blog.

Comprensión de una obra literaria

Comprensión de una obra literaria 

Desde el primer momento en el que entramos a primaria, los maestros se empeñan en enseñarnos métodos para poder entender lo que estemos leyendo. Puede ser un artículo de un periódico, una revista o incluso una obra perteneciente a la literatura clásica.

El problema es que muchas veces no llegamos a entender lo que leemos, sino que lo único que estamos haciendo es aprendiéndonos los párrafos de memoria.

Esto puede ser muy útil a la hora de resolver un examen, pues bastará con recordar el tema para llenar las preguntas del cuestionario. Sin embargo, si verdaderamente queremos aprovechar las virtudes que nos brinda la lectura, es conveniente que sigamos una serie de pasos.

En esta breve guía, te daremos algunos tips para que cualquier cosa que leas, quede adherida a tu memoria.

– Escoge una obra literaria que verdaderamente te interese. Ahora mismo se me viene a la mente la saga de libros del “Señor de los Anillos”, novelas que han adquirido gran notoriedad gracias a que esas historias han sido llevadas a la gran pantalla.

Desde luego, no esperes encontrar el mismo planteamiento y desarrollo de personajes en el libro que en la película, ya que presisamente este medio impreso le da la oportunidad al autor de explayarse tanto como él quiera, cuestión que no se puede hacer con el celuloide.

– Trata en la medida de lo posible que el libro elegido tenga un tamaño de letra grande y que el color del papel sea amarillo. Hay que tomar en cuenta que lo que estamos haciendo es comprender la lectura. Es por eso, que lo más recomendable es escoger una obra que tenga un tipo de letra fácil de leer.

También el color de fondo ayuda mucho, puesto que hay varios libros que al estar impresos en un papel blanco brillante, hacen que nuestra vista se canse rápidamente.

– Lee cada párrafo detenidamente y después apunta las ideas principales del mismo en una libreta. En el momento en el que termines de leer los dos primeros capítulos de tu novela, revisa tus anotaciones y compara esas ideas con las que aparecen en el libro, para ver si has captado la trama principal o te falta un poco más de “entrenamiento”.

– Sigue leyendo al mismo ritmo hasta que te sientas cansado. Puedes tomarte un descanso de 15 minutos para liberar tu mente. Nunca olvides que la literatura no es una cuestión que deba tomarse como castigo u obligación. Al contrario, con ella podemos viajar hasta los confines del mundo sin dejar nuestra habitación.

Un factor que se agudiza cuando ya te has convertido en un asiduo lector de obras literarias es la capacidad de expresar las emociones sin ningún tipo de limitación. Por ejemplo, cuando estés verdaderamente feliz, comenzarás a reír a carcajadas, pues inconscientemente recordarás cómo sentía tal o cual personaje ante una situación similar.

Lamentablemente te ocurrirá lo mismo en ocasiones de pesadumbre o tristeza.

Finalmente, para aquellas personas que tienen una discapacidad visual, pero tienen la inquietud de acercarse a la literatura, les decimos que pueden adquirir miles de obras en versión de audiolibro. Éstas tienen la peculiaridad de poderse descargar en archivos mp3, con lo que los capítulos pueden ser transportados inclusive en un dispositivo móvil.

Cómo organizar apropiadamente las escenas en las obras de teatro

Cómo organizar apropiadamente las escenas en las obras de teatro

No basta con escribir una gran cantidad de escenas para lograr que una obra de teatro se vuelva famosa. Por el contrario, se debe elegir el texto que se va a representar, tomando como referencia el que los diálogos hagan fluir la trama lo más amenamente posible.

Recordemos que en el teatro el tiempo máximo para una puesta en escena no debe sobrepasar las dos horas, ya que de lo contrario el desgaste de los actores sería demasiado. Por lo tanto, si estás adentrándote en este mundo y deseas iniciarte como escritor teatral, te daremos algunos consejos que te ayudarán a pulir tus ideas.

Puedes empezar planteándote que las escenas de la obra de teatro se produzcan en un periodo y sitio designados. De igual forma, debes poner especial atención en que las acciones secundarias que se desarrollen, se encuentren vinculadas ya sea al protagonista o bien al antagonista de la historia, esto con el objetivo de evitar el surgimiento de sub tramas que al final no llevarán a ninguna parte.

Como punto número dos, elige el conflicto central de la obra de teatro que desees dar a conocer. Por increíble que parezca, la estructura más sencilla para dar tus primeros pasos es el drama. Tomando como base los libros de enseñanza clásicos, te podemos decir que hay cinco tópicos para escoger: el hombre contra la sociedad, el hombre contra la naturaleza, el hombre contra sí mismo, el hombre contra el hombre y el hombre contra el destino.

Supongamos que has elegido “el hombre contra sí mismo”, obviamente tendrás que redactar un monólogo en el que la persona que lleve el rol protagónico, sostenga interlocuciones que conduzcan a una introspección.

Por último, los personajes principales deben tener ciertos obstáculos que se interpongan en su camino, para poder lograr sus objetivos, pues si no se hace de esa forma, el público perderá rápidamente el interés.

¿Cómo interpretar los sueños?

A lo largo de los siguientes párrafos trataremos de darte algunos tips acerca de ¿cómo interpretar los sueños? El primer paso como ya hemos mencionado en algún otro artículo, consiste en tener a la mano una bitácora de tus sueños. Es decir, un cuaderno en donde vayas juntando lo más relevante que recuerdes noche tras noche. Sin embargo, no quieras hilar ideas o símbolos que no tengan nada que ver entre sí, ya que eso sólo te desviará del significado adecuado.

De igual forma para poder entender el mecanismo de ¿cómo interpretar los sueños? puedes ayudarte de uno de esos diccionarios de sueños o libros de definiciones que hay tanto en formato físico como en digital. Este tipo de material únicamente debes utilizarlo para consultar algún carácter simbólico, más no debes tomar dichas codificaciones al pie de la letra, pues faltaría añadirle algunas cosas personales como por ejemplo: la situación emocional por la que estás pasando en este momento.

Lo siguiente que se tiene que hacer es tratar de acordarnos si esos eventos que nos ocurrieron en la siesta, ya han pasado otras veces. A esto se le conoce bajo el nombre de sueños recurrentes y son aquellos que se repiten hasta que una situación que nos aqueja concluye.

Volviendo a la raíz del tema de ¿cómo interpretar los sueños? No podemos dejar de lado el análisis de las sensaciones que surgen después de que recordamos lo que ocurrió mientras estábamos dormidos. Las emociones más comunes que podemos sentir en este tipo de casos son: la felicidad, la tristeza, el enojo y el temor.

El último consejo que te daremos el día de hoy es el de ir mejorando gradualmente tus destrezas encaminadas a la interpretación de los sueños. En un 80% de los casos, cuando soñamos con algo premonitorio, ocurre exactamente lo opuesto a lo visto ahí. Por ejemplo, si estás por salir a carretera y generalmente tienes tu automóvil en excelentes condiciones, es posible que sueñes que a tu carro se le poncha una llanta o te quedas sin gasolina a medio camino. En este sentido, puedes estar tranquilo, ya que tu viaje en la vida real será tranquilo y placentero.

¿Cómo interpretar los sueños?

Cuento de terror La faz de la licantropía

 

Ese día Severino tenía temperatura y gripe, pero aun así debía cumplir con sus labores en el campo. Subió a su caballo y sujetó fuertemente las riendas de este, ya que si no lo hacía de esa forma, podía caerse. Arrullado por el suave trote del animal, el hombre de vez en cuando cerraba los ojos y dormitaba.

No obstante, varias aves de rapiña llamaron su atención. Severino creyó que una vez más se trataba de los ataques de un feroz lobo, quien ya había asesinado a más de un centenar de ovejas a la redonda. Tapando los rayos del sol con una de sus manos, pudo seguir el rastro de los pájaros hasta que éstos empezaron a volar de manera circular en un paraje inhóspito.

Desmontó y cogió su escopeta. El panorama era espantoso, había restos de ovejas ensangrentadas por todos lados. Algo parecido sólo ocurre en los asombrosos cuentos del “chupacabras” que se platicaban en las tertulias mexicanas a finales de los años noventa.

Ante la impotencia de no poder enfrentar al misterioso agresor en ese momento, retornó a su hogar, no sólo para descansar y reponer fuerzas, sino para sacar de la bodega una caja completa de municiones, pues ese ranchero ya no iba a soportar un ataque más. En cuanto se oscureció, Severino se agazapó entre los árboles y dejó que la bestia apareciera.

Para su asombro, lo único que apareció frente a sus ojos fue un hombre desnudo y desgarbado que se desfalleció entre la maleza. El granjero se aproxima a él para darle los primeros auxilios, pero en este momento la luna llena consiguió salir de entre las nubes y el sujeto sin ropa empezó a convulsionar. Rápidamente su piel se comenzó a llenar de grueso pelaje, de sus extremidades brotaron garras al mismo tiempo que de su boca salían filosos colmillos. Inmovilizado por el pánico, Severino no alcanzó a moverse y lamentablemente murió a manos de un hombre lobo.

Cuento de terror La faz de la licantropía

Leyendas mexicanas La niña del ángel

Una tumba que se encuentra en uno de los camposantos del estado de Veracruz es testigo inerte de una de aquellas bonitas leyendas mexicanas que son aptas para todo lector.

Se trata de una especie de mausoleo mandado hacer por la familia Dolores en 1908, cuando su hija desafortunadamente murió a los dos años de edad. Para homenajearla, los padres contrataron a un escultor para qué hiciera una tumba de mármol que al mismo tiempo retratara la inocencia de la pequeña.

Uno de los primeros requisitos es que fuera una escultura de tamaño natural de la niña. El artista hizo un trabajo sorprendente, imaginando a la pequeña recostada en una cama. La figura tiene un extenso detalle hasta en lo más mínimo. Es decir, se puede ver la forma de los cabellos, los pliegues de las sábanas y hasta la dulce mirada de la Infante.

Algo que se me había olvidado mencionar es que la figura de piedra está protegida por un ángel guardián de grandes alas. Volviendo a los ojos de la niña, la gente que ha pasado por la noche frente a la tumba dice que estos adquieren tonalidades extrañas.

Sin embargo, esto es algo que no les da temor, ya que según se cree es la luz de las estrellas la cual se refleja en las pupilas de la niña, creando la ilusión de que inclusive puede seguirte con la mirada.

Por otro lado, el ángel protege a la figura de las inclemencias del clima. Es decir, no importa si está lloviendo o hay demasiado sol. La niña permanece seca y fresca.

Ahora, pasando al aspecto mítico del asunto, no quiero dejar de mencionar que los encargados de ese panteón dicen que han descubierto al ángel vagando entre las tumbas. Unos piensan que tal vez se encuentre buscando a los padres de la criatura, solamente para decirles que ha cumplido con la tarea de cuidarla por más de un siglo o más sin que nada le suceda.

Otros creen que el ángel “hurta” Flores de otros féretros (sobre todo en las fechas de día de muertos, para qué su protegida siempre tenga al pie de su cama rosas en buen estado. Otras cosas que han aparecido en la tumba de la niña del ángel son muñecas y juguetes.

Con todo y que el monumento ya cumplió más de 105 años, las condiciones de la piedra continúan impolutas, o sea, no han sufrido el más mínimo deterioro. Como ya dijimos anteriormente, las flores que la acompañan en su descanso, jamás se encuentran marchitas.

Esto es sumamente extraño, tomando en cuenta de que los padres de la pequeña murieron hace muchos años y no se le conoce ningún familiar directo en la región. Por supuesto, los escépticos aseguran que es la misma gente del municipio, quien se encarga de mantener viva la tradición, mas yo pienso que en estos casos siempre interviene de alguna u otra forma un elemento divino.

Si tienes la oportunidad de viajar hasta Orizaba, no puedes dejar de preguntarle a uno de los pobladores sobre la niña del ángel. Quizás él te cuente otra leyenda que a su vez complemente la que acabas de leer en este instante.

Leyendas mexicanas La niña del ángel

No pidas dulces en la casa azul

Muchas eran las historias que rondaban la colonia Anzures de la bella ciudad de Morelia, en la cual una casa en particular, situada en una de las calles más concurridas de la ciudad, varios niños habían desaparecido, sin dejar rastro en un festejo de día de muertos, ahora la casa azul, como la conocían todos en el barrio, estaba protegida por una cerca de barrotes de madera, como advertencia para todas las personas que pasaran por ahí.

Los festejos en la ciudad cambiaron, ahora aunque el día de los muertos seguía vigente, otras costumbres extranjeras, estaban llegando al lugar, como lo es el Halloween, en donde todos los niños se ponían a pedir dulces en las casas, y disfrazados de cualquier monstruo, hacían travesuras si no les llenaban las bolsas de dulces a los que pedían en las casas.

Así paso con un par de jóvenes, que recién llegados al barrio, desconocían de todo las leyendas que se hablaban de la casa azul, por lo que vestidos de engendros del mal, decidieron empezar por la calle menos concurrida, que era la de la casa azul, nunca se les hizo raro, que ya oscuro el sitio, unas luces estuvieran prendidas en dicha casa, ellos no sabían que llevaba abandonada por muchos años, lo que querían era, llenar sus bolsas de lo más que se pudiera, y seguir en la casa siguiente.

Martin y Manuel, después de ver los pocos dulces que llevaban, llegaron a la casa azul, que tenía las puertas abiertas de la entrada, y en unos recipientes de vidrio al entrar a la casa, se veían la diversidad de dulces, que tenían en esa casa, para regalar, llegando ellos dos, haciendo ruido y alboroto, pidieron dulces, a lo que una mujer vestida de blanco se asomó, pidiendo que se acercaran a la puerta para llenarles de dulces sus cestos de calabaza, de la mano a los dos los tomo, así en cuestión de segundos, lo que parecía una casa con luces y dulces para regalar, en total abandono se volvió a ver, a esos jóvenes, la mujer de la casa azul, se los había llevado, para nunca mas volver.

No pidas dulces en la casa azul

Cuentos reflexivos Pedro y el lobo

Pedro era un niño de aproximadamente once años que se dedicaba a pastorear las ovejas de los granjeros del condado. Al tratarse de un pueblo muy tranquilo, los criadores no se preocupaban de que algo les fuera a pasar a los animales, pues afortunadamente no había cuatreros.

Como te lo puedes imaginar, la rutina de Pedro a veces era aburrida, ya que lo único que escuchaba por horas era el sonido de las ovejas mientras comían.

– ¿Qué aburrido me siento el día de hoy? Ojalá pasara algo interesante. Pensó el muchacho.

En eso estaba, cuando vino a su mente un cuento que le había relatado uno de sus amigos. En él, un muchacho más o menos de su edad hacía creer a los vacacionistas de una playa que se acercaba a la costa un tiburón asesino.

– ¿Y si cambio el tiburón por otro animal? Quizás obtenga el mismo resultado. Imaginó el muchacho.

En un santiamén, comenzó a gritar desesperadamente: “Ayúdenme por favor, se acerca el lobo y quiere comerme”. Los alaridos eran tan convincentes que en un parpadeo varios de los granjeros se acercaron hasta donde estaba el pequeño pastor, armados con palos, rifles y piedras para tratar de auxiliarlo.

Sin embargo, la muchedumbre se alejó enfadada anotar que el infante lo único que había hecho era burlarse de ellos.

Al día siguiente, sin ninguna clase de remordimiento, Pedro lo volvió a hacer, es decir, gritó de nuevo diciendo que un lobo salvaje se aproximaba. Una vez más, los lugareños acudieron al llamado, ya que notaron en la voz del chiquillo un nerviosismo terrible.

No obstante, al verse engañados nuevamente, uno de los criadores se le acercó al muchacho y le dijo: Esta es la última vez que acudiremos a socorrerte.

Lo que Pedro ignoraba es que a unas pocas millas, un lobo hambriento y feroz se acercaba al lugar en donde estaban las ovejas. En el momento en que el niño vio las fauces del animal frente a él gritó desesperado:

– Viene el lobo y quiere devorarme.

Para su buena suerte, uno de los propietarios decidió darle una última oportunidad y acudió a ver qué era lo que pasaba. Si no ha sido por él, hoy Pedro estaría muerto. Por eso, no es bueno decir mentiras.

Cuentos reflexivos Pedro y el lobo

Cuento de terror el río de los cocodrilos

Marama había quedado al cuidado de su madrastra, quien era sumamente mala ya que pasaba todo el día golpeándola y negándole el alimento si es que la pequeña no cumplía con sus supuestas “obligaciones”.

De hecho, un día la mujer tomó un enorme y sucio mazo, de esos que se utilizaban para poder moler los granos de cereal de una manera más rápida.

– Quiero que vayas inmediatamente al “Río de los cocodrilos” y laves esta herramienta, pues de lo contrario no podré preparar a tiempo la comida. Dijo la mujer

La niña, quien había escuchado miles de cuentos de terror acerca de esa ubicación, sabía que aquel sitio no solamente estaba lleno de feroces lagartos, sino de anguilas eléctricas, serpientes e inclusive leones, quiénes iban frecuentemente allí a beber agua.

Pese al gigantesco miedo que tenía en su corazón, Marama cogió la herramienta, la metió en una bolsa y se internó en el bosque. No llevaba ni la mitad del camino recorrido, cuando se encontró con un león de larga melena color naranja, quien le dijo:

– ¿Adónde vas niñita?

– Mi destino no es otro que el Río de los cocodrilos. Fui enviada por mi madrastra para lavar este mazo que sirve para aplastar semillas. Si no cumplo con lo que pide, me castigará y de nuevo me dejará sin cenar. Tengo mucho miedo, pues sé que a ese lugar sólo acuden leones y gacelas a tomar agua. También sé que entre sus aguas nadan lagartos y víboras.

– Prosigue tu camino sin temor alguno Marama, niña huérfana de la aldea del hombre. Yo vigilaré y me aseguraré de que no seas molestada por animal alguno.

Ya un poco más tranquila, la niña continuó por la senda marcada hasta llegar al río. Sin embargo, al pararse en la orilla, un estruendo la obligó a retroceder. Se trataba de un cocodrilo gigante que con una voz y mirada amenazante le dijo:

– ¿Qué vienes a hacer aquí? ¿No sabes qué corres grave peligro?

– Por supuesto que lo sé. Estoy temblando de miedo, pero debo lavar este mazo, pues si no lo hago mi madrastra me azotará y me dejará sin comer.

El caimán entendió que la niña hablaba en serio y dejó que comenzara a lavar el utensilio que llevaba lo más rápido que pudo. Sin embargo, como era tanta su prisa, el mazo se le resbaló y cayó hasta el fondo del río.

Entonces Marama se echó en el suelo a llorar su desventura. Sin embargo, en pocos minutos apareció de nuevo el enorme lagarto con un mazo en la boca.

– Pequeña huérfana, te entrego este mazo que posee incrustaciones de oro y plata para que lo uses en lo que necesites. A tu regreso, coméntales a todos que eres amiga del Rey de los cocodrilos. Puedes venir a visitarme cuando quieras.

La niña se despidió con una gran sonrisa y al llegar a la aldea le contó a su madrastra lo que había sucedido. Ésta como era una persona que siempre había deseado obtener dinero y riquezas de una forma sencilla, planeó ir al río, a intercambiar otros más por uno incrustado de joyas.

Arribo a la orilla del río y velozmente fue emboscada por un par de cocodrilos quienes le comentaron:

– ¿Qué haces aquí?

– Me manda mi hija Marama a lavar este mazo.

Uno de los caimanes le contestó: Marama es huérfana, tú eres su madrastra y por embustera su majestad no te dejará salir con vida de aquí.

Pronto la mujer quien estaba aterrorizada, fue rodeada por leones y serpientes hasta que el rey salió del agua y dio la orden de que todos comenzaran a devorarla. Aquella fue una terrible escena, pues sólo quedaron unos girones de ropa y un mazo mordisqueado.

Cuento de terror el río de los cocodrilos